
En el corazón de los cuarteles de Meta Platforms se halla una suerte de patio abierto conocido como Hacker Square, caracterizado por tener grabado la palabra «HACK» en letras enormes acompañada de nueve franjas gruesas que recuerdan a un paso de peatones. No obstante, lo que muchos no saben es que dichas franjas rememoran un suceso ocurrido en el año 2007 relacionado con la empresa matriz de Facebook.
Durante aquella época, Facebook era todavía poco más que una pyme, con aproximadamente 300 empleados entre sus filas y una sede repartida en tres edificios en el centro de Palo Alto. En ese momento, la actividad operativa de la empresa se desarrollaba desde los números 156 y 154 de University Avenue, mientras que la cafetería corporativa se situaba en el el 164 de Hamilton Avenue.
Entre ambos puntos había un paseo de tres minutos que obligaba a los trabajadores a caminar hasta alguno de los extremos de la manzana o, en su defecto, a acortar por un pequeño callejón perpendicular que terminaba justo delante de la cafetería y a arriesgarse a cruzar fuera del paso de peatones, pudiendo se multados.
Dicha situación se mantuvo así hasta que durante una noche de verano, Facebook celebró uno de sus hackatones nocturnos, encuentros creativos donde los empleados solían dar vida a nuevas ideas que normalmente no tenían la oportunidad de desarrollar y que solían materializarse en nuevas funciones para la red social.
No obstante, el resultado de aquel encuentro se materializó más que cualquier otro cambio hasta el momento: a la mañana siguiente, apareció un convincente paso de peatones que conectaba el callejón con su cafetería. Resultó que durante la madrugada, algunos empleados habían pintado con aerosol blanco las franjas blancas siguiendo las medidas especificadas por el municipio, logrando que los ciudadanos comenzasen a usar el paso de zebras sin sospecha alguna.
El asunto pasó desapercibido hasta bien pasada la tarde, cuando un agente de policía que patrullaba en bicicleta se detuvo en el paso, y tras observarlo detenidamente, se percató de que alguien lo había pintado. La mayoría de la compañía comprendió lo que había ocurrido cuando el agente apareció preguntando por el «artista» responsable.
Aunque no faltaron las risas, se comprendió que el paso de peatones representaba una falta de respeto hacia la ciudad de Palo Alto, y Facebook, quien necesitaba mantener una buena relación institucional con el municipio, eliminó el cruce y repavimentó la calle, dejando un tono de asfalto más oscuro donde antes habían estado las franjas blancas.
Una nueva etapa en Menlo Park
En 2011, Facebook trasladó su sede a la antigua sede de Sun Microsystems en Menlo Park, apodada históricamente como «San Quintín» por su parecido a una prisión, que había comprado a Oracle por 200 millones de dólares tras absorber estos un año antes a SUN. No obstante, aunque la compañía se había alejado de aquel cruce ya inexistente, los antiguos empleados de Facebook continuaban recordando el incidente.
Por ello, en algún momento decidieron inmortalizar aquel episodio con el grabado de la palabra «HACK» en letras enormes acompañada de nueve franjas gruesas que recuerdan al paso de peatones entre los edificios 14 y 16 del campus. De hecho, incluso a día de hoy se puede ver desde mapas satelitales.
Según exempleados de la compañía, la historia del paso de peatones suele contarse a todos los nuevos trabajadores durante las sesiones de bienvenida, con el fin de transmitir la cultura original de la compañía, aquella de «muévete rápido y rompe cosas».
Fuente: CNBC, “Why Facebook immortalized an illegal crosswalk at its headquarters”, por Salvador Rodriguez (2019).
Síguenos en araintel.com





