
El tecnólogo aragonés y fundador de XELAB, Alejandro García Fernández, participó en Tánger en una sesión internacional como experto en ciberseguridad e Inteligencia artificial portuaria, celebrada en el marco del 8.º Congreso Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU).
En su mesa, defendió que la seguridad digital es una condición imprescindible para el desarrollo de puertos inteligentes y para la protección de infraestructuras críticas cada vez más conectadas. García fue invitado gracias a los proyectos tecnológicos —basados en gemelos digitales y soberanía de datos— que XELAB ha desarrollado. Repasamos con él su visión sobre ciberseguridad, cooperación internacional y el futuro de la compañía.
P: ¿Qué entendemos por ciudad portuaria?
R: La ciudad portuaria es la extensión completa del propio puerto. Solemos pensar que estas infraestructuras son solo el sitio donde llega la mercancía y ahí se queda, como una lonja desde la que se reparte, pero es mucho más. Instalaciones como las de Tánger, Valencia, Bilbao o Barcelona son nodos que reciben mercancías de todo el mundo y desde los que estas se siguen enviando a otros puntos. Zaragoza, por ejemplo, con la Terminal Marítima Zaragoza, funciona como puerto seco. La ciudad vive del puerto: si ese puerto o uno de sus puntos de tránsito se queda sin suministro o tiene un problema, el impacto se extiende a toda la cadena de suministro del país y, por consiguiente, al resto de países que dependen de él.
P: ¿Por qué urge que estas ciudades portuarias incorporen la ciberseguridad?
R: La digitalización incrementa la necesidad de ciberseguridad. Hoy delegamos casi todas las tareas en la automatización, la robótica, los sistemas digitales y, por ende, los servidores. Como toda infraestructura, además de sufrir daños físicos, puede ser vulnerada, y defenderla no depende de una sola medida. Hace falta un enfoque por capas: aplicar técnicas de ciberseguridad y bastionar bien los servidores, partir de un diseño arquitectónico sólido, pero también reforzar la seguridad física, segmentar los entornos OT, monitorizar de forma continua, garantizar redundancia y resiliencia, formar al personal y disponer de planes de continuidad de negocio. Ninguna de esas piezas basta por sí sola; es su combinación la que reduce las brechas.
R: Pongamos un ejemplo: una carretilla robótica automatizada que realiza tareas en el muelle. Si un atacante la compromete, hay un peligro inmediato para las personas que trabajan alrededor. Y, después, está la protección de la inversión y de la propia mercancía. Si esta se daña o se retrasa su entrega, hay un equipo de operarios en el puerto seco de Zaragoza esperando de brazos cruzados, un coste logístico perdido y una mercancía que en ocasiones puede ser vital para la continuidad de una industria. Lo más importante es proteger la trazabilidad de principio a fin, durante todo el proceso, tanto en el plano físico como en el ciberespacio.
P: ¿Qué reto supone intervenir en una ponencia internacional como esta, ante tantos líderes políticos y empresariales?
R: Lo más difícil, y a la vez lo más accesible hoy en día, es tener un conocimiento completo de lo que vas a decir. Antes ese conocimiento estaba limitado; hoy contamos con innumerables fuentes de información con las que aprender y formarnos con criterio. Por ello, animo a los más jóvenes a seguir ampliando sus conocimientos y su formación, para que todos logremos compartir información e impresiones en eventos de tan alto nivel, donde las decisiones pueden ser transcendentes.
R: Como algunos sabrán, tuve un pasado como representante político. Aunque muchas de esas horas fueran voluntarias, la intención de aportar me enseñó cómo actuar. La organización sabía que tenía los conocimientos de protocolo necesarios para asistir a un evento de esta magnitud. De hecho, una de las tareas que cometí durante la semana que dura el evento fue el asesoramiento tecnológico a diversos diplomáticos asistentes. Una tarea de reconocimiento visionario, sobre la misión principal del evento.
P: Por tu pasado de representante juvenil en otros países, ¿cómo ves la colaboración empresarial entre Marruecos y España?
R: Más allá de la histórica influencia española en la región, sorprende la cantidad de otros españoles con empresas establecidas en el país y por supuesto aquí en Tánger. Aunque actualmente el idioma predominante es el francés, en el pasado el español tenía su peso en el norte de Marruecos y eso ha permitido que siga existiendo oportunidades importantes de cooperación entre ambos países.
R: El eje central de la mesa fue precisamente la multilateralidad portuaria: compartir conocimiento y experiencia entre países, sin olvidar la soberanía, la protección del dato crítico y el crecimiento de nuestros propios territorios. Un puerto seguro depende de que el de al lado también lo esté. No debemos rechazar la oportunidad de trabajar bilateralmente: compartimos un mismo planeta, y si algún día falla algo, solo la cooperación podrá ayudarnos a avanzar.
R: La tecnología es el principal motor para lograr esa unidad. Si promotores como Linus Torvalds no hubieran compartido su visión, la situación actual de la civilización sería completamente distinta. No tiene sentido negarse a implantar los mismos protocolos y sistemas en el siguiente eslabón de la cadena de suministro. Eso es lo que estamos impulsando: compartir tecnología e información entre iguales, en este caso entre puertos. Si una embarcación ha sufrido una incidencia, esa información debe llegar rápidamente al siguiente nodo para que esté preparado.
R: Al final, el mundo hay que verlo como una unidad, y ese es el credo de XELAB: compartir y crecer. Todos debemos viajar y ser conscientes en primera persona de la realidad para evitar la manipulación mediática.
P: ¿A qué otros ámbitos y territorios lleváis vuestra tecnología?
R: Permíteme mantener la incertidumbre sobre lo que está por ocurrir. Pero puedo adelantar que varios proyectos van a ser replicados en otros países, a partir de un desarrollo que hicimos para una multinacional. La intención de ir de su mano es el mayor reconocimiento de nuestro trabajo, sobre todo cuando afecta directamente a un entorno de seguridad crítica.
R: También se está produciendo un acercamiento muy positivo en Latinoamérica, con la colaboración de una universidad internacional, en materia de educación, ciberseguridad y tecnología en general. Al darnos a conocer, y gracias a proyectos anteriores por cuenta ajena en inteligencia artificial, ha vuelto a surgir interés en países como Finlandia, Grecia, Reino Unido, entre otros.
P: Entonces, ¿el futuro de XELAB es internacional?
R: Más que un futuro, es un presente: yo vengo de proyectos internacionales, he trabajado con Microsoft y con otras compañías, y he dirigido proyectos de alto nivel tecnológico. Nuestra intención inicial fue acercar la tecnología de vanguardia, adaptando los precios a las pymes de nuestro territorio para favorecer su crecimiento equitativo y que puedan ser competitivas en el actual marco geopolítico, pero emprender localmente es duro. Ello nos llevó a volver a dar el salto al ámbito nacional con instituciones como INCIBE, y ese respaldo nos volvió a proyectar internacionalmente. Hemos tenido ofertas para instalarnos en Lisboa, Helsinki, Madrid, León, Cantabria o Galicia y, aun así, el amor a la tierra —el mismo que me hizo volver y emprender— nos lleva a mantenernos en Aragón.
R: En XELAB todos nos metemos en el barro tecnológico; aspiramos a que se reconozca el valor que demostramos y que somos capaces de ofrecer. Nuestro sector crece de forma exponencial y no podemos asegurar dónde estará nuestro futuro: tenemos muy arraigado el concepto de nómada digital y parte del equipo teletrabaja. Yo creo que debemos estar donde y con quienes nos valoren, aporten proyectos y, sobre todo, inviertan para poder generar infraestructura. Solo así podremos corresponder a ese interés y seguir generando futuro.
Sobre el evento
La sesión «Écosystèmes des port-villes : l’intelligence artificielle au service d’unmultilatéralisme territorial» formó parte del Circuit Tanger-Maroc del 8.º Congreso Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), celebrado en Tánger.
Organizada por Tanger Med, reunió a responsables portuarios, representantes institucionales y expertos internacionales para analizar el papel de la inteligencia artificial, la digitalización y la cooperación territorial en la transformación de los puertos en infraestructuras inteligentes, sostenibles y resilientes.
Alejandro García Fernández, CEO de Xelab; Jaafar Amiyer compartió la mesa con el director central de Explotación de Tanger Med Port Authority; Nisrine Iouzzi, directora del proyecto Puerto Dakhla Atlantique; Yanja El Khattat, presidente de la región Dakhla-Oued Eddahab; Abdulrahman Abdulrazaq, gobernador del estado de Kwara (Nigeria) y presidente del Nigeria Governors’ Forum; y Jean-Charles Lardic, experto internacional en normalización para el desarrollo sostenible








