
La reciente DANA que azota a la Comunidad Valenciana y otras regiones del Levante está dejando cifras devastadoras: según las fuentes oficiales son ya más de 210 las personas las que han muerto, cientos continúan desaparecidas y otros miles siguen sin hogar.
Esta catástrofe ha evidenciado la necesidad de contar tanto con sistemas de respuesta apoyados tanto en tecnologías de monitoreo y rescate como drones y cámaras de videovigilancia como equipos de operadores adiestrados en inteligencia.
En este contexto, la Inteligencia en desastres (DISINT), la Geointeligencia espacial (GEOINT) y la Inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) se han vuelto de máxima utilidad tanto para los servicios de emergencia y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado como para la comunidad de voluntarios, quien está dedicando todos sus esfuerzos a la búsqueda de personas desaparecidas.
Metodologia de la Inteligencia en Desastres (DISINT)
Benjamín Salvago González en los Documentos de Seguridad y Defensa del Instituto Español de Estudios Estratégicos como «DISINT» «El desarrollo de las intervenciones en catástrofes, en sus fases de planeamiento, preparación, ejecución y rehabilitación con su posterior valoración, necesita de un análisis de inteligencia, tanto en lo relativo a la amenaza como en lo concerniente a otros aspectos del área de operaciones».
De eso se encarga el DISINT, de dar respuesta a esas intervenciones.En síntesis, la inteligencia en desastres responde a necesidades militares como: «¿Qué, dónde y cuándo es la misión? ¿Cuántos están heridos y cómo? ¿Cuáles son las necesidades de comida, agua, refugio, atención médica y transporte? ¿Dónde están las necesidades y los recursos, cómo conectarlos y cuándo es necesario? ¿Qué interfiere con la misión? ¿Qué infraestructura está dañada? ¿Qué se puede guardar? ¿Qué necesita ser reparado?».

Esa inteligencia, describe, se desarrolla a través de la integración de evaluaciones (amenazas; meteorología; y entorno operativo) que posteriormente queda plasmada en informes temáticos (HUMINT, SIGINT, SOCMINT, IMINT, FININT), informes imprescindibles para comprender cualquier situación crítica. Estos días vemos especialmente el importante papel tanto de la Geointeligencia (GEOINT) como de la Inteligencia de Redes Sociales (SOCMINT).
Metdologías de la Inteligencia Geoespacial
La Inteligencia Geoespacial, conocida como GEOINT, se refiere a la interpretación y análisis de datos geoespaciales como imágenes obtenidas a través de diversas fuentes (tanto abiertas como confidenciales) como teléfonos, cámaras de foto, CCTV, drones o aeronaves (IMINT o Inteligencia de Imágenes es una de las ramas de la Geointeligencia). Se trata de transformar conjuntos de datos sin un aparente uso (metadatos, escalas de color, elementos reconocibles en las imágenes) en información útil y valiosa.

En situaciones de crisis como la reciente DANA, la GEOINT se convierte en una herramienta esencial para identificar tanto a las víctimas como a las áreas críticas que necesitan atención inmediata. La GEOINT permite crear narrativas que expliquen lo ocurrido y permite prever lo que ocurrirá. Esto facilita a los responsables la toma de decisiones y actuar de manera rápida y fundamentada, crucial para salvar vidas y reducir los daños.
En este caso, la geointeligencia espacial ha permitido a los equipos de emergencia y cuerpos de seguridad del estado contar con una visión en tiempo real de las zonas inundadas, carreteras intransitables y otras áreas críticas. La GEOINT, siguiendo el proceso de operaciones correcto, facilita la toma de decisiones rápidas y bien fundamentadas para salvar vidas y mitigar daños. Es el caso de la Unidad Aérea de la Policía Nacional, que ha desplegado operadores de drones desde bases en Alicante, Castellón y Murcia para colaborar en las tareas de rescate.

No obstante, la movilización de todo el país y la comunidad internacional ha sido fundamental para hallar con vida a numerosas personas, o por lo menos, reconocer sus cadáveres. En los últimos días hemos visto una proliferación de cuentas que recogen desaparecidos como es el caso de @danadesaparecidos.
Para los expertos de la búsqueda de la información, contar con fuentes abiertas como esta facilita, a través de diferentes métodos (búsqueda inversa de imágenes, análisis de metadatos, trianguláción GPS, análisis de CCTV) recrear las narrativas necesarias para hallar a los desaparecidos.
Casos como el de QuantiKa14, empresa especializada en ciberseguridad y técnicas OSINT que se ha comprometido de forma altruista a colaborar en la localización de personas que aun no han sido encontradas (a quienes se puede contactar a través de su email info@quantika14.com). Pero también casos como @nodo313, que desde el primer día movilizó a muchísimos usuarios para colaborar en la búsqueda y salvamento de los afectados o recuperación de cadáveres.

En resumen, a partir de esta gran tragedia es posible que el término DISINT aparezca más y más en los medios y las redes sociales, especialmente con la llegada de los nuevos retos que trae el Cambio Climático. Tanto El Ejecutivo como el Ejército deben prever e integrar la reacción de la ciudadanía y sus capacidades dentro de sus planes estratégicos de acción en situaciones de catástrofe.





