Tiempo de lectura: 3 minutos
Ruben V. Marcu habla sobre ciberinteligencia | Luis López

En el marco de las jornadas «Laboratorio Ciber 2025» organizadas por CEEIARAGÓN e INCIBE Emprende, el director general de ARAINTEL, Ruben Vasile Marcu, ha participado en la mesa redonda «Tecnologías, comunicación y ciberseguridad» junto a Javier Martinez, director en CEEIARAGÓN y Sergio Losilla, CEO de Digital Hand Made. La mesa, moderada por Adrián Ibañez, responsable de desarrollo de negocio en Digital Hand Made, ha tocado todos los palos existentes en el cruce de la ciberseguridad y la comunicación.

Como director de Comunicación de la Asociación de Profesionales de la Privacidad en Aragón, Rubén Vasile Marcu defendió que la protección de datos generalmente está impulsada mas por el miedo a las sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) que por amor a la privacidad genuino, pero consideró que esto es un error, porque la protección de datos puede ser impulsor de negocios ser decisivó a la hora de que los clientes compren un producto o confíen en una institución.

También abordó hasta qué punto compartir ciberinteligencia debe ser un esfuerzo abierto, defendiendo que, si bien es una gran oportunidad para ahorrar costes y acortar tiempos judiciales, poniendo como ejemplo la Red Nacional de SOC, compartir inteligencia clave no debe poner jamás en peligro la continuidad del Estado. Señaló que la clave está en buscar un equilibrio operativo.

Sergio Losilla, Javier Martínez, Ruben Vasile Marcu y Adrián Ibáñez | Luis López

Asimismo, comunicó que las acciones suelen estar más basadas en el miedo que en una planificación. No obstante, citando los datos de la línea 017 de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad), visibilizó que, de las 98.546 consultas que tuvieron en 2024, un 8% fueron más proactivas (un 54%) que reactivas, señalando que en el futuro quizá podamos observar una tendencia en la que la gente cada vez es más precavida, sin olvidar que, en la práctica, casi la mitad llegó cuando el daño ya había sucedido.

También trató si se comunica bien internamente la ciberseguridad cuando hay un ciberataque, citando que las empresas lo que necesitan es lo que el CCN-CERT (Centro Criptológico Nacional) señala como un “Gabinete de comunicación de crisis por ciberincidente”. Indicó que la gran mayoría de las empresas en España no tiene una cultura de la ciberseguridad y que solo un tercio ofrece capacitación a sus empleados. También señaló que no se puede culpabilizar a un empleado por ser vector de ataque si no se le ha formado internamente en ciberseguridad.

Argumentó también que incorporar la ciberseguridad en una estrategia de marketing que funciona y que 7 de cada 10 españoles no comprarían un producto a una empresa que no garantiza la protección de sus datos. Además, añadió que el marketing en ciberseguridad debe más orgánico y humano, evitando canvas, gráficas de Gartner aburridas y prácticas de e-mail abusivas, poniendo el foco en un hipercomunicador especializado.

Por último, comunicó que aún queda mucho por hacer para vertebrar e internacionalizar el ecosistema de la ciberseguridad de Aragón, en el que existen muchísimos profesionales. Recalcó la necesidad de un congreso territorial de ciberseguridad y defensa que atraiga a profesionales de todo el país, así como un observatorio de ciberseguridad y más inversión en publicidad institucional en materia de ciberseguridad.